Misa Diaria y Lecturas
¿No puede asistir a la Santa Misa? EWTN le ofrece las lecturas del día para permitirle seguir la Misa diaria en su transmisión por televisión. Las lecturas también son ideales para hallar tiempo durante el día para la reflexión espiritual. Escuche, vea o lea desde la comodidad de su hogar. Esta página incluye las lecturas del día y videos en línea, un recurso para todo el que desee vivir la vida de fe que agrada a nuestro Señor.
Miércoles 7 de abril de 2027
* Escoja la fecha en el calendario para ver las lecturas | Acceso al calendario para personas invidentes
El video para esta fecha no está disponible; si es una fecha reciente, favor de intentar más tarde. Ver el video más reciente
También puede ver la Santa Misa diaria desde Madrid, España,
cortesía de Magnificat.tv
SIGUE LA MISA DIARIA
¡Recibe el eBook de la Guía para la Misa Global Televisada por correo electrónico y celebra la belleza universal de la Misa!
Con textos en español y latín, la Guía para la Misa Global Televisada te guía a lo largo de la Misa diaria que ofrecemos en EWTN.
El Padre Joseph Mary Wolfe dice: «Hemos integrado este pequeño cuadernillo para ti, para ayudarte a unirte a la Iglesia Universal en todo el mundo a cantar las alabanzas del Señor mientras rezamos y cantamos juntos, unidos en el Sagrado Sacrificio de la Misa por EWTN».
San Juan Bautista de la Salle, Presbítero (Memoria)
Primera Opción
Segunda Opción
Primera Lectura
Hechos 5:17-26
17El sumo sacerdote y todos los que le acompañaban, que eran de la secta de los saduceos, se levantaron llenos de envidia.
18Prendieron a los apóstoles y los metieron en la prisión pública.
19Pero un ángel del Señor abrió de noche las puertas de la cárcel, los sacó y les dijo:
20—Salid, presentaos en el Templo y predicad al pueblo toda la doctrina que concierne a esta Vida.
21Después de haberlo escuchado, entraron de madrugada en el Templo y comenzaron a enseñar.
En cuanto llegaron el sumo sacerdote y los que le acompañaban, convocaron el Sanedrín y todo el consejo de ancianos de los hijos de Israel y enviaron a buscarlos a la prisión.
En cuanto llegaron el sumo sacerdote y los que le acompañaban, convocaron el Sanedrín y todo el consejo de ancianos de los hijos de Israel y enviaron a buscarlos a la prisión.
22Pero al llegar los alguaciles no los encontraron en la cárcel, y regresaron y comunicaron la noticia:
23—Hemos encontrado la cárcel cerrada, bien custodiada, y a los centinelas firmes ante las puertas; pero al abrir no hemos encontrado a nadie dentro.
24Cuando oyeron estas palabras el oficial del Templo y los príncipes de los sacerdotes, se quedaron perplejos por lo que habría sido de ellos.
25Llegó uno y les anunció:
—Los hombres que metisteis en la cárcel están en el Templo y siguen enseñando al pueblo.
—Los hombres que metisteis en la cárcel están en el Templo y siguen enseñando al pueblo.
26Entonces fue el oficial con los alguaciles y los trajo, no por la fuerza, porque tenían miedo de que el pueblo les apedrease.
Salmo Responsorial
Salmo 34:2-9
2(Alef) Bendigo al Señor en todo tiempo;
su alabanza está en mi boca de continuo.
su alabanza está en mi boca de continuo.
3(Bet) Mi alma se gloría en el Señor;
que lo escuchen los humildes y se alegren.
que lo escuchen los humildes y se alegren.
4(Guímel) Engrandeced conmigo al Señor;
ensalcemos juntos su Nombre.
ensalcemos juntos su Nombre.
5(Dálet) Busqué al Señor y me ha escuchado,
me ha librado de todos mis temores.
me ha librado de todos mis temores.
6(He) Miradle y brillaréis de gozo,
vuestros rostros no se avergonzarán.
vuestros rostros no se avergonzarán.
7(Záin) Cuando el pobre invoca, el Señor le escucha,
y lo salva de todas sus angustias.
y lo salva de todas sus angustias.
8(Het) El ángel del Señor se sitúa
alrededor de los que le temen para librarlos.
alrededor de los que le temen para librarlos.
9(Tet) Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el hombre que se refugia en Él.
dichoso el hombre que se refugia en Él.
Evangelio
Juan 3:16-21
16Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
17Pues Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
18El que cree en él no es juzgado; pero quien no cree ya está juzgado, porque no cree en el nombre del Hijo Unigénito de Dios.
19Éste es el juicio: que vino la luz al mundo y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
20Pues todo el que obra mal odia la luz y no viene a la luz, para que sus obras no le acusen.
21Pero el que obra según la verdad viene a la luz, para que sus obras se pongan de manifiesto, porque han sido hechas según Dios.
Primera Lectura
2 Timoteo 1:13-14; 2:1-3
1
13Ten por norma las palabras sanas que me escuchaste con la fe y la caridad que tenemos en Cristo Jesús.
14Guarda el buen depósito por medio del Espíritu Santo que habita en nosotros.
2
1Tú, pues, hijo mío, hazte fuerte con la gracia de Cristo Jesús,
2y lo que me has escuchado, garantizado por muchos testigos, confíalo a hombres fieles que, a su vez, sean capaces de enseñar a otros.
3Comparte conmigo el sufrimiento como un noble soldado de Cristo Jesús.
Salmo Responsorial
Salmo 1:1-4, 6
1Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de impíos, ni se detiene en el camino de pecadores, ni toma asiento con farsantes,
que no sigue el consejo de impíos, ni se detiene en el camino de pecadores, ni toma asiento con farsantes,
2sino que se complace en la Ley del Señor,
y noche y día medita en su Ley.
y noche y día medita en su Ley.
3Será como un árbol
plantado al borde de la acequia, que da fruto a su tiempo, y no se marchitan sus hojas: cuanto hace prospera.
plantado al borde de la acequia, que da fruto a su tiempo, y no se marchitan sus hojas: cuanto hace prospera.
4No así los impíos, no así.
Son como polvo que dispersa el viento.
Son como polvo que dispersa el viento.
6Porque el Señor vela sobre el camino de los justos,
mientras el de los impíos acaba en perdición.
mientras el de los impíos acaba en perdición.
Evangelio
Mateo 18:1-5
1En aquella ocasión se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
—¿Quién es pues el mayor en el Reino de los Cielos?
—¿Quién es pues el mayor en el Reino de los Cielos?
2Entonces llamó a un niño, lo puso en medio de ellos
3y dijo:
—En verdad os digo: si no os convertís y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos.
—En verdad os digo: si no os convertís y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos.
4Pues todo el que se humille como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos;
5y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe.
Compartir